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25 mar. 2024

¿Lo ven?

Salta.

Corre.

Se esconde.

Alguien le persigue.

No sabe quién.

Escucha una música.

Una palabra.

Se repite la palabra.

Se esconde más.

La curiosidad le hace ver.

No ve a nadie.

Escucha de nuevo.

Se voltea y mira al público.

¿Lo ven?

Yo tampoco.

Pero no quiero que me vea.

No quiero que esté cerca.

Cada noche es igual.

La palabra se escucha de nuevo.

El chirriar de una silla de metal.

Se desespera.

Nos quiere pedir ayuda,

pero su voz se entrecorta.

Intenta gritar.

No sale sonido de su boca.

Se quiere mover pero no puede.

Su cuerpo es pesado.

Aparece una cama detrás.

Intenta gritar y no puede.

Su cara es de desesperación.

Se intenta levantar.

Parece amarrado pero nada lo sujeta.

La palabra suena una vez más.

Intenta girar la mirada.

Las luces se entrecortan.

El chirrido se hace más estridente.

Intenta gritar pero no puede.

La voz se escucha más cerca.

Aparecen unas manos detrás de él.

Solo dice un ¡no! ahogado.

Aparecen unas sombras danzando a su alrededor.

Intenta escapar pero no se mueve.

Las sombras se mueven a su lado.

Aparece amarrado a la cama.

La voz ahora parece ser varias.

Suena un tambor.

Las sombras danzan suave.

Giran la cama con él.

Una de las sombras danza con frenesí.

El tambor se acelera.

Una guitarra chirriante suena.

Se escucha otro ¡NO! más fuerte.

Las palabras se multiplican.

Las sombras parecen esconderse.

Solo la sombra que baila frenética sigue.

La guitarra suena más rápido.

Las luces cambian a rojo y parpadean.

La luz roja se detiene.

El tambor se detiene.

La guitarra coge un ritmo.

Un bajo comienza a sonar.

La cara de terror se ve con la luz roja.

La cama da un espasmo.

Los sonidos y el ritmo se aceleran.

La cama se mueve, gira y se retuerce.

La música se acelera más.

Las palabras comienzan a hacer coro.

Todo se distorsiona.

La cama se sacude.

Él se aterra y solo abre los ojos y la boca.

Nadie lo escucha.

La música hace ruido.

Se suelta una mano y la estira.

Pide ayuda.

La música golpea.

Se acerca alguien a él.

La música se distorsiona y se apaga.

Suena el tambor.

La luz se apaga.

Se prende en rojo.

La cara de él frente a la cara de ese ser.

Se miran.

Él grita: ¡Tú no! Y se escucha fuerte.

La música se detiene.

La luz se apaga.

La luz se prende y es azul casi celeste.

Respira agitado.

Mira con ojos cansados.

Suena un violín suave.

Aparece un alma de luz.

Se acerca a él.

Lo desata.

Le acaricia el rostro.

Él se deja por el cansancio.

La melodía es suave.

Lo besa y se va.

Él cae.

La luz se apaga.

Despierta.